
¿Cómo solucionaría F5 los grandes problemas del país con tecnología?
RFID para el transporte público
El transporte público en Bolivia enfrenta un problema estructural: el modelo sindical y la práctica del trameaje. Un viaje que debería costar 3 bolivianos puede terminar duplicándose, y el pasajero queda desprotegido.
El transporte público en Bolivia enfrenta un problema estructural: el modelo sindical y la práctica del trameaje. Según estimaciones de usuarios urbanos, un viaje que debería costar entre 2 y 3 bolivianos puede terminar duplicándose o triplicándose, llegando a 6 o 7 bolivianos, debido a que los choferes abandonan rutas y obligan al pasajero a tomar más vehículos. Este fenómeno no solo incrementa los costos de transporte en más del 100%, sino que también genera pérdidas de tiempo que afectan la productividad y la confianza ciudadana en el servicio.
Cómo es el transporte público en el mundo?
Del transporte público es estatal cumpliendo altos estándares en puntualidad, presentación y control de trazabilidad. Considerado uno de los mejores del mundo, destacado por ser altamente eficiente, seguro, integrado y sostenible.
La tasa de puntualidad legendaria del trasporte publico. con retrasos que a menudo se miden en segundos, no en minutos, y un estándar donde salir dentro de los 15 segundos de la hora programada se considera puntual.
Del transporte público en Chile, especialmente en Santiago (Red Movilidad), migró totalmente de un sistema sindical a un modelo mixto con fuerte regulación privada y subsidio estatal

Con un ecosistema adecuado, robusto y adaptado a las características del mercado boliviano, y sin la intervención del gobierno, es posible alcanzar un control real y centralizado. Este modelo, complementado con herramientas como aplicaciones móviles para los usuarios, así como con programas de formación en atención al pasajero y en buenas prácticas de conducción para los choferes, permitiría transformar el sistema actual y situarlo a la altura de los estándares internacionales. De este modo, se representaría un alivio económico para la población mediante la eliminación del denominado «trameaje», además de contribuir significativamente a mejorar la percepción ciudadana sobre el servicio.





